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"Ninguna persona tiene derecho alguno, en ningún caso, a perjudicar a otra persona por sus creencias religiosas o ateas.Si vamos a vivir juntos en este planeta, debemos aprender un tipo de tolerancia que sea absolutamente vital para la convivencia como seres humanos civilizados."

05 julio 2014

NECESITAMOS PENSAR

Lo finito y la nada
JESÚS ITURRIOZ
Facultad de Filosofía de Oña
La nada en nuestros días ha venido a ocupar el centro de la Filosofía,
formulándose ya téticamente su función "creadora" en la explicación
del ser. Tema y problema de la Filosofía eran, hasta ahora, el
ser y su razón; y aun cuando se los trajera y llevara a distancias y a
latitudes las más lejanas y extrañas, nunca, con todo, rebasaban los
«ontornos del ser. El ser mismo finito con que nos encontrábamos en
contacto y constituidos, si bien se lo mirara como muy rebajado y
<]epotenciado, era siempre tenido como una emanación, una decadencia
y modificación, como una creación, lo que fuera, pero algo originado
por el ser y fundado en él. Diéranse entre los filósofos las divergencias
más profundas al tratar de interpretar el ser y su sentido,
era constante y perfecta, en todo caso, su coincidencia en la explicación
del ser por el ser...

Filosofía Aquí y Ahora - Cap 1, 2, 3 y 4 - Temp 1 - YouTube

www.youtube.com/watch?v=ArhDEFgjvBU

17/7/2012 - Subido por tijobrae2
Lista de reproducción: http://www.youtube.com/playlist?list=PL4B4B4427F3A86C41 Capítulo 1 - ¿Por qué ..

Lo finito y la nada - Proyecto filosofía

www.filosofia.org/aut/003/m49a0792.pdf

Lo finito y la nada. JESÚS ITURRIOZ. Facultad de Filosofía de Oña. La nada en nuestros días ha venido a ocupar el centro de la Filo- sofía, formulándose ya ...

28 junio 2014

El tiempo del tesoro de Aliseda

Aunque conocidas, las circunstancias exactas del descubrimiento bien merecen una revisión que refresque la crónica que ha circulado durante el siglo XX y que en estos momentos se presenta completamente fosilizada. No es descartable que algunos datos sobre la aparición del tesoro de Aliseda permanezcan en la memoria colectiva de los vecinos de esta localidad y que, por circunstancias diversas seguramente relacionadas con el rigor metodológico y las tradiciones investigadoras, hayan tenido vida propia al margen del nivel arqueológico y/o patrimonial.
Pero es en la gestión del tesoro de Aliseda donde se abre un campo enorme para situarlo en el entramado institucional y en la dinámica de profesionalización de la disciplina arqueológica. Se hace necesaria una búsqueda minuciosa de fondos documentales en archivos públicos y privados para conocer con exactitud cuáles fueron los mecanismos y el sustrato ideológico que intervinieron en el manejo del descubrimiento, así como las claves del viaje que lo llevó hasta el Museo Arqueológico Nacional (MAN). En este sentido, hay que valorar el impacto que tuvo el tesoro de Aliseda en las instituciones arqueológicas extremeñas, principalmente en las dos Comisiones Provinciales de Monumentos. Por razones de jurisdicción, era a la Comisión de Monumentos de Cáceres a la que correspondía intervenir en la gestión del hallazgo, y en ello trabajó liderada por Juan Sanguino. Son bien sabidas las circunstancias por las que pasaban en los años veinte la Comisión badajocense y la Subcomisión de Mérida, pero se ignora todo lo relativo a la vida de la Comisión cacereña, de la que apenas se conocen actuaciones aisladas de algunos de sus miembros. El tesoro de Aliseda, que por su gran trascendencia puso a la provincia en el primer plano de la arqueología nacional, se presenta como un magnífico hilo conductor para perfilar las bases de la institucionalización de la Arqueología en Cáceres, a día de hoy inédita.
Por su parte, en la bibliografía arqueológica se encuentra un sin fín de referencias sobre las joyas de Aliseda entre las que es preciso deslindar los lugares comunes de las ideas que han contribuido a la construcción del fenómeno "Orientalizante", un proceso donde el topónimo Aliseda es un hito.

http://www.historiauex.es/prehistoria_1/excavaciones_en_aliseda_y_sansuena_83

https://www.youtube.com/watch?v=7AKBcwN9dV0

21 junio 2014

LINGÜISTICA DEL EXTREMEÑO

5. EL LÉXICO EXTREMEÑO

La variedad y riqueza expresiva del hablante extremeño
quedan registradas en el léxico peculiar
11 que utilizan las
comunidades campesinas. La presencia de arcaísmos es unas de las
notas fundamentales del mismo.
Unos de los aspectos más importantes es la pérdida del
vocabulario propio en favor del léxico general castellano. La pérdida,
en ocasiones se debe a la desaparición del objeto, a que hay dos
formas para designar un objeto y prevalece la forma más fina
(sujetador y sostén ), etc.
Hay multitud de palabras que proceden de la utilización de
metáforas o imágenes de tipo popular, ejemplo: `` vaca desollá ´´(
crepúsculo ), `` castillejo ´´ (andador ), `` muchachinos con chaleco
´´ ( tipo de judias ), `` oriquecer ´´ (anochecer )

No escasean tampoco las palabras de origen gallego –
portugués como `` afechar ´´ ( cerrar ), `` alpendada ´´ ( desván ),
``bordallo ´´ (pez ), `` cañafote ´´ ( saltamontes ), etc.
Otras proceden del portugués y del leonés: `` carozo ´´ ( hueso
de la fruta), `` coruha ´´ ( lechuza ), `` millo ´´ ( maíz ), ``piche o
espiche ´´ ( botijo ), etc.
 
Esta es una pequeña muestra del léxico extremeño, aunque
gran parte de él aun no está estudiado ni catalogado, sobre todo el
referido al mundo rural, de nosotros depende fomentar su estudio y
conservar este rico patrimonio o que se pierda para siempre...

(Texto procedente del portal educativo de Lengua y Literatura
INTERZONA de la Universidad de Extremadura -
http://www.unex.es/interzona)

http://www.youtube.com/watch?v=nk4tG5KXJh4&feature=kp

el extremeño - Paseo Virtual por los pueblos de Extremadura

www.paseovirtual.net/biblioteca/digitalizadoBVE/inter1.pdf
En España coexisten diversas lenguas( catalán, euskera, gallego) que comparten ... Con acento extremeño: Habla dialectal y literatura de tradición oral en el ...
 

10 junio 2014

Viaje a Extremadura 1752 y1753

El viaje por Extremadura del malagueño Luis José Velázquez de Velasco (1722-1772), llevado a cabo entre el 1 de diciembre de 1752 y el 10 de septiembre de 1753, es una de las piezas claves de la literatura de viajes en la España del siglo XVIII.
Valdeflores fue comisionado por la Real Academia de la Historia para recoger las antigüedades de las diferentes localidades de esta región, al igual que haría al año siguiente en Andalucía. Fruto de tales pesquisas fueron cientos de bocetos de inscripciones y monumentos y un altísimo número de manuscritos, hoy custodiados en la Real Academia de la Historia.
Las fechas exactas de los viajes fueron siempre motivo de duda entre sus contemporáneos y entre quienes emplearon su documentación en la centuria siguiente. Baste decir que en el archivo de la propia Academia hay algunas notas cruzadas a lo largo del siglo XIX entre diferentes investigadores tratando de esclarecer ese asunto; la conclusión a que llega una de las más fundamentadas (RAH-9-7364-69zzñ) es que el viaje de Extremadura comenzó el 10 septiembre de 1753, cuando el propio Valdeflores, en la pieza que reproducimos aquí, indica que ésa es la fecha en que cruzó la divisoria entre Extremadura y Andalucía al final del primero de los recorridos.
Muchas de las observaciones de estos viajes quedaron recogidas en sus Anales de la nación española desde el tiempo más remoto hasta la entrada de los romanos: sacados únicamente de los escritos originales y monumentos contemporáneos por ... Señor de Valdeflores y Sierra Blanca..., Málaga, imp. Francisco Gutiérrez Aguilar, 1759; sin embargo, los bocetos, impresiones, anécdotas, etc., siguen esperando la luz pública en sus manuscritos.

www.cervantesvirtual.com/...de-la-historia...viaje...extremadura...de...de...de ...de-la-historia.../001c701c-82b2-11df-acc7-002185ce6064_1.ht...
Informe a la Real Academia de la Historia sobre su viaje a Extremadura entre
1752 y 1753. (2 de octubre de 1753). Documento CAG/9/7980/005(42) del ...

18 mayo 2014

La progresiva privatización de los bienes comunales en el norte de Extremadura (1790 - 1843)

PROPIEDAD, GESTIÓ N Y EXPLOTACIÓ N: CONCLUSIONES
El tema de la sesión invita sin duda a extraer conclusiones en función de
los tres ejes sugeridos. Se requiere utilizar el largo plazo para entender
el proceso en su conjunto, pues aunque se comience antes, lo que dota
notoriedad en su conjunto es su desaparición a lo largo del siglo XIX.
En cuanto a la
propiedad, debemos considerar que durante el Antiguo
Régimen se produce una notable competencia entre jurisdicciones señoriales,
eclesiásticas, de órdenes militares (la Tierra de Alcántara tiene una
gran importancia en la región) y concejiles. En ese sistema, las tierras realengas
son un fuerte referente a través de unos predios, baldíos y dehesas
boyales, que van ganando en importancia a medida que crece la
población. Como ya lo llamara Nieto, Jovellanos se convierte en la “biblia”
de los economistas españoles del siglo XIX, al considerar que todo tipo de
propiedades de dudoso origen debían ser puestas en el mercado y
aumentar así la cantidad de tierras en circulación. Las tierras realengas del
norte de Extremadura son administradas por el Sexmo de Plasencia, un
ente intermedio que tiene una virtualidad administrativa por debajo de lo
que serían luego las provincias pero por encima de las comarcas, que
tiene en los bienes comunales la materialización de su entidad jurídica, tal
y como ocurría en otros lugares de la región –es bastante conocido el caso
de Trujillo y los pueblos de su Sexmo–. Al ser gravadas con arbitrios, el
dominio útil de las tierras deja de estar en mano del
común en sentido
lato para convertirse en parte del mercado de la tierra. Pero esto no fue
suficiente, se hicieron necesarias medidas más contundentes para evitar
que los pueblos fueran propietarios de tierras, reduciendo su dominio a
determinados inmuebles urbanos y dejando que se impusiera el criterio
de que sólo las dehesas boyales eran la forma genuina de la propiedad
comunal. Ahora bien, al incorporarse al mercado, nos encontramos con
que los patrimonios concejiles son uno de los grandes en los que hacer
negocio. Como hemos mencionado, el único bien comunal que se salvó
de la desamortización en el partido de Navalmoral de los que pertenecieron
al Sexmo, el pinar del Centenillo de Talayuela, nos sirve como indicador
de la importancia que adquirieron en los boletines de ventas de
108
Sergio Riesco Roche
bienes nacionales este tipo de bienes. Lejos de un análisis que atribuya
falta de calidad a este tipo de terrenos, lo cierto es que interesaron a los
grandes apellidos de terratenientes que tenían la mayor parte de sus propiedades
en Cáceres (SCHEZ. MARROYO: 1993. Apéndices). Esto refuerza
la idea de que no se puede hablar frívolamente del asunto del latifundio
puesto que el carácter adehesado del terreno le confiere un interés como
explotación mixta ganadera y agrícola en aquellos territorios más favorables
que no se debe perder de vista. Más aún cuando los territorios del
citado partido de Navalmoral son ribereños del Tiétar y del Tajo lo que
les confiere aún una mayor potencialidad.
Lo cierto es que la pérdida de esa propiedad por parte del Sexmo se
produjo paralelamente por la nueva organización administrativa del
Estado español. La aplicación de la división provincial en 1833 y la implantación
de partidos judiciales en 1834 condicionaron la desunión de los
antiguos pueblos del Sexmo. Perdida la batalla por la capitalidad a favor
de Cáceres, Plasencia fue perdiendo progresivamente el protagonismo
que había tenido tradicionalmente y en el que la condición de cabecera
del Sexmo desarrolló una función vital.
Por lo que respecta a la
gestión, hemos venido denominando Sexmo
de Plasencia a la Junta que administra los bienes comunales, aunque su
denominación fuera cambiando a través del periodo que venimos estudiando.
Aparte de una asamblea plenaria, el Sexmo se gestionaba a través
de una comisión ejecutiva compuesta por el Alcalde-regidor de Plasencia,
dos regidores igualmente de la Ciudad, un procurador general y cuatro
sexmeros en representación de las comarcas de la Vera, el Valle del Jerte,
el Campo Arañuelo y los pueblos de la Trassierra y valle del Ambroz.
Además, existe un Procurador General de la Tierra que hasta la creación
de la Real Audiencia de Extremadura en 1791 era la máxima autoridad judicial
en la materia. Encontramos al Procurador en peritajes de deslindes y
amojonamientos de dehesas boyales; en denuncias por invasión de ganados
en baldíos del Sexmo o también exigiendo apremios para cobrar gastos
atrasados: –Si los deslindes ocupan el mayor protagonismo a fines del
XVIII, se recurrirá a ellos para acreditar los expedientes de excepciones
civiles durante la desamortización. –El asunto de las invasiones de ganados
tendrá una notable presencia en los primeros momentos de imposición
de los arbitrios citados –tanto el de monte alto como el de monte
bajo–. Como hemos venido comentando, los pueblos no aceptan de buen
grado el hecho de que se subasten los aprovechamientos. Los legítimos
rematantes de las subastas sólo hacen valer sus derechos y no están
La progresiva privatización de los bienes comunales en el norte de Extremadura
109
dispuestos a soportar que se siga aprovechando de balde el suelo y el
vuelo. Otra dimensión de las invasiones de ganados es la simultaneidad
de las hierbas de invierno con la montanera, con las subsiguientes quejas
de dejar el suelo desolado. –Por último, como arbitrios que son, es habitual
encontrar exigencias de pago, es decir, apremios, que tienen un notable
volumen en los años en que los ciudadanos, en plena crisis
sociopolítica –Guerra de la Independencia, Trienio Liberal…– siguen con
el aprovechamiento puramente comunal y no cubren los hacimientos ni las
subastas de las yerbas. Cuando esos periodos de inestabilidad cesaron, se
exigieron cuentas que los pueblos tuvieron que pagar mancomunadamente
y a regañadientes la mayor parte de las veces.
En lo que se refiere a la
explotación, ésta cobra interés en el momento
en que se circunscribe a los pueblos a sus dehesas boyales para cumplir su
función social y se comienza a articular un aprovechamiento más eficaz de
los productos de los baldíos. Inseparable de la propiedad y de la gestión, el
principal problema que presenta la explotación es la multiplicación de la
oferta: por un lado la montanera compuesta de bellota y castaña en el otoño;
por otro las hierbas divididas en tres periodos –invernadero, veranadero,
agostadero–. Si la intención era explotar de forma productiva el suelo, marcados
en buena parte por el calendario trashumante, la realidad fue algo distinta.
Tal sistema de explotación partía de un supuesto productivista por el
cual las hierbas iban a tener siempre “apetecedores”. Que duda cabe que
durante el invierno era cuando se alcanzaba una mayor productividad, al
poder explotar montanera y hierbas. Sin embargo, resultaba frecuente que
el veranadero y el agostadero fueran notablemente menos ambicionados y
que en numerosas ocasiones las subastas quedaran desiertas (LINARES
LUJÁN: 2001, pp. 17-52)..
Otro aspecto no menos importante es la ligazón que adquieren los
arbitrios con la financiación de las cargas de los municipios. Si desde 1827
se vincula milicias, sean voluntarios realistas sean milicianos liberales, con
la creación del sistema partidos judiciales-provincias, los baldíos serán
uno de los principales medios de mantener el presupuesto provincial.
Sólo se libraron de esta situación de una forma paradójica: pasando a
propiedad privada plena y sustituyendo arbitrios en este caso por amillaramientos
con todos sus defectos y ventajas para los grandes propietarios.
En conclusión, si nos detenemos antes de la desamortización, el tema
de los bienes comunales toma un total protagonismo de la mano de las
comunidades de villa y tierra o aquí, sexmos. Si cada vez la historiografía
110
Sergio Riesco Roche
económica se ha interesado más por la cuestión de los montes públicos y
una ecohistoria por la importancia de este tipo de patrimonios, la pretensión
de este artículo es constatar que hay suficientes elementos constitutivos
de la propiedad comunal en el tránsito del Antiguo Régimen a la
Reforma agraria liberal sin los que no se puede entender el proceso desde
cualquiera de las ópticas que se aborde el análisis.


la progresiva privatización de los bienes comunales en el norte de ...

ab.dip-caceres.org/export/.../04-065-007-progresiva.pdf
LA PROGRESIVA PRIVATIZACIÓN. DE LOS BIENES COMUNALES. EN EL
NORTE DE EXTREMADURA. (1790-1843). SERGIO RIESCO. Gehcex*.

14 mayo 2014

La propiedad de la tierra en la Extremadura del siglo XIX

6. CONCLUSIONES
- La disolución del régimen señorial y la desvinculación de mayorazgos
han sido poco estudiadas por los investigadores.
- El peso del régimen señorial en Extremadura era compartido por otras
instituciones con jurisdicción propia (tierras de realengo, órdenes militares,
obispados, órdenes regulares). Esta circunstancia limitaba el peso
de la jurisdicción nobiliaria. Además, en el marco territorial extremeño
encontramos consolidado el señorío jurisdiccional y en menor medida,
el solariego, cuyos testimonios son poco significativos.
- Tras la disolución del régimen señorial la nobleza consolidó algún tipo
de manifestación nobiliaria en más de la mitad de los pueblos (55,4%)
donde previamente había mantenido la jurisdicción señorial.
- Globalmente el conjunto nobiliario superó con claridad el proceso jurídico
de disolución del régimen señorial. De hecho, las grandes casas
nobiliarias terminaron controlando grandes patrimonios rústicos en
Extremadura a mediados del siglo XIX. No obstante, numerosas familias
debieron vender parte de sus propiedades para sanear y solucionar sus
deudas y otras, definitivamente quebraron, bien de forma rápida o fueron
desapareciendo progresivamente a lo largo del siglo XIX.
- La nobleza titulada acaparaba solo el 6,3% de la riqueza territorial
amillarada en la provincia de Badajoz a mediados del siglo XIX y aportaba
el 10,4% de su fiscalidad. Así pues, como colectivo no eran una
fuerza económica determinante ni mucho menos.
- La disolución del régimen señorial generó cuantiosos pleitos y procesos
judiciales entre los nobles y los pueblos por la propiedad y
pervivencia de agostaderos y viejos derechos señoriales (onceno, no-
166 GARCÍA PÉREZ, J.: “Efectos de la desamortización sobre la propiedad….”, op. cit.,
p. 172.
MIGUEL ÁNGEL NARANJO SANGUINO,
MANUEL ROSO DÍAZ Y JUAN ÁNGEL RUIZ RODRÍGUEZ
85
Revista de Estudios Extremeños, 2013, Tomo LXIX N.º I I.S.S.N.: 0210-2854
veno, etc.); y también entre la nobleza y la administración por cargos de
carácter público (escribanía, notaría, etc.) ahora en manos del Estado.
- La desvinculación de mayorazgos no resultó tan modélica como pudiera
parecer. Y ello, porque se iniciaron procesos judiciales destinados a
conocer quiénes eran los herederos y beneficiarios de dichos mayorazgos.
- La privatización concejil con anterioridad a Madoz es más importante
de lo que hasta ahora se pensaba. En algunas localidades, de hecho, se
enajenó casi toda la tierra concejil durante las décadas de los años 30 y
40, como sucedió en Los Santos de Maimona o en Don Benito.
- La decisión de privatizar antes de 1855 presentó notables diferencias
con respecto a los dos grandes procesos desamortizadores. Antes de
Madoz, los ayuntamientos y la oligarquía local tuvieron gran capacidad
de decisión, al tiempo que los vecinos de los pueblos tuvieron preferencia
sobre las tierras que venían usufructuando.
- Tuvo la primacía la enfiteusis y, en menor medida, la cesión reservativa,
excepto durante la guerra contra los franceses, donde la venta real desplazó
a la enfiteusis. Con la posterior redención del censo asistimos a la
concentración de la propiedad y a la expansión de la propiedad plena.
- Las daciones a censo no supusieron un aumento importante de la superficie
roturada, pues muchas de esas tierras ya se venían cultivando;
en cambio, mediante las roturaciones arbitrarias se amplió considerablemente
la superficie cultivada en detrimento de las áreas montuosas que
fueron los lugares donde se llevaron a cabo dichas prácticas.
- Llama la atención el hecho de que los protagonistas de las roturaciones
arbitrarias solían mantenerlas en el tiempo, mientras que muchos de los
que se hicieron de ellas a través de los censos, cedieron a otros el
dominio de esas tierras, favoreciendo así una cierta concentración de la
propiedad en determinados individuos.
- La desamortización municipal antes de Madoz está poco estudiada y
sus efectos están aún por evaluar, de ahí la necesidad de realizar estudios
locales, aún a riesgo de sufrir una excesiva atomización espacial.
- Los derechos parciales tuvieron una cierta incidencia en las etapas fundamentales
de la desamortización extremeña. Al parecer afectaron a la
quinta parte de la superficie enajenada en dichas etapas.
LA PROPIEDAD DE LA TIERRA EN LA EXTREMADURA DEL SIGLO XIX:
ESTADO DE LA CUESTIÓN
86
Revista de Estudios Extremeños, 2013, Tomo LXIX N.º I I.S.S.N.: 0210-2854
- La desamortización ha sido un proceso histórico bastante estudiado en
Extremadura, aunque con alguna carencia importante, como la desamortización
de Madoz en Badajoz.
- Ciertos procesos desamortizadores anteriores al régimen liberal tuvieron
una notable importancia. Las ventas de dehesas de las Órdenes
Militares en el siglo XVIII movilizaron una notable superficie rústica,
mientras que la desamortización de Godoy, por sus enajenaciones y por
su ámbito de expansión, constituyó un hito desamortizador.
- En cambio la desamortización del Trienio Liberal debió tener unas dimensiones
bastante reducidas, según señalan las últimas investigaciones
sobre la misma.
- La desamortización de Mendizábal-Espartero ha sido la única etapa
desamortizadora extremeña estudiada íntegramente. Sus cifras ponen
de manifiesto que fue la segunda por su impacto, detrás de la de Madoz,
pero a gran distancia de las demás.
- A pesar de su carencia de investigación en la provincia de Badajoz,
sabemos que la desamortización de Madoz en nuestra región tuvo unas
dimensiones superiores a toda las demás etapas juntas en lo que se
refiere a superficie rústica movilizada, posiblemente con más de un millón
cien mil hectáreas.
- En base al nivel de investigación actual, se puede afirmar que la desamortización
extremeña fue el proceso que más superficie rústica movilizó
en nuestra región dentro de la Reforma Agraria Liberal.
PDF] 

La propiedad de la tierra en la Extremadura del siglo XIX: Estado de ...

www.dip-badajoz.es/...LXIX/2013/...%20LXIX%20n.../62992.pdf
Revista de Estudios Extremeños, 2013, Tomo LXIX N.º I. I.S.S.N.: 0210-2854 ...
liberal en distintas fases y etapas a lo largo del siglo XIX. Nos centramos en los.